Taxi vs. Uber y Cabify

Qué
En España, el sector del taxi realizó un paro nacional el pasado 30/05/2017, en protesta por el incumplimiento de la legislación actual por la que debería haber 1 licencia de vehículo turístico con conductor (VTC) por cada 30 taxis. El gremio del taxi protesta porque percibe una competencia desleal de las empresas que utilizan licencias de arrendamiento de vehículo con conductor (VTC) entre ellas Uber o Cabify.

Por qué
Según los datos del Ministerio de Fomento, en España hay 66.800 licencias de taxis y 5.654 licencias VTC, con un ratio VTC/Taxi de 11,84 cuando el ratio de acuerdo a la normativa aprobada en 2015 debería ser de 30. Esto es así porque con la aprobación de la Ley Ómnibus en 2009 que introdujo la liberalización de servicios todas las empresas que no habían conseguido autorizaciones por la vía administrativa, (se había llegado a la proporción de 1/30) aprovecharon la nueva normativa y recurrieron ante los tribunales de justicia quienes fallaron, en la mayoría de los casos, a favor de los solicitantes de licencias. De ahí que actualmente haya un número muy superior de VTC de las que habría con una proporción de 1 a 30.

En el fondo
Los nuevos modelos de negocio de la economía colaborativa o bajo demanda están creciendo significativamente porque ponen en el centro de sus empresas al consumidor; ofrecen comodidad del servicio, inmediatez, disponibilidad y bajo coste al eliminar intermediarios.
El nuevo panorama competitivo disminuye la capacidad de negocio de los taxistas, por lo que el precio de la licencia tiende a bajar y las licencias VTC van aumentando su valor a medida que las compañías se van consolidando.
Las pérdidas de valor del sector taxi tendrán que ser asumidas tarde o temprano. Los taxistas tendrán que reinventarse o migrar a nuevos modelos de negocio en donde el valor de la licencia no provenga del coste histórico de la inversión sino de las preferencias del consumidor para escogerlos como solución a sus necesidades.

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Goldman Sachs y los “hunger bonds”

Qué
Goldman Sachs cerró el 30/05/2017, la compra de bonos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) con un descuento del 69%. La firma estadounidense acordó pagar al Banco Central de Venezuela 865 millones de dólares (31 céntimos por dólar) por la adquisición efectiva de títulos emitidos en 2014 con vencimiento en 2022 por un valor de US$ 2.800 millones. Esto ha generado una campaña en contra de Goldman Sachs y fuertes críticas de la oposición venezolana y de algunos sectores en EEUU.

Por qué
El precio de la compra representa un descuento de 69% a los valores venezolanos negociables que vencieron el mismo año e implicaría un rendimiento anual de más de 40% para los inversores. Esta tasa de rendimiento es atractiva para los inversores pero una mala noticia para la población venezolana.
La economía del país está en caída libre y las previsiones del FMI para Venezuela en 2017 apuntan a una inflación de 720.5% y a un retroceso de 7.4%, en un contexto de crisis agravada por la caída de los precios petroleros y una economía de rígidos controles estatales.
La oposición política de Venezuela y algunos legisladores de USA han criticado la operación de compra denominada “los bonos del hambre” por ser una forma de dar “oxígeno” al gobierno de Maduro, acusado de corrupción y mal manejo de la economía lo que se ha traducido en la falta de alimentos y medicinas que afecta a millones de venezolanos en una crisis que empeora diariamente y en la que las protestas ciudadanas son reprimidas desproporcionadamente y violando los derechos humanos.
En su defensa, el Goldman Sachs dice que no compró los bonos directamente del gobierno de Venezuela, sino a través de la firma Dinosaur Group con sede en Londres, por lo tanto ellos no lo están financiando directamente.

En el fondo
Los recursos que los países emergentes obtienen a través de los mercados financieros tienen como fin financiar proyectos de desarrollo para promover el crecimiento económico y el bienestar de su población.
Cuando hay elementos de sospecha sobre un país porque sus cuentas nacionales son opacas y no se rinden oportunamente a sus ciudadanos y cuando las protestas ciudadanas por la falta de alimentos y medicinas son recurrentes, son evidencias que el gobierno no está usando eficazmente los recursos obtenidos, en proyectos que aumentan el bienestar de la población. Los altos rendimientos obtenidos por los inversores en estos casos, los paga la población del país en “oferta”en su conjunto.
Las inversiones son decisiones financieras pero también son escogencias morales y el sistema financiero debe crear los mecanismos para asegurar que la riqueza y el bienestar se genere no solo en sus portafolios de inversión sino también en los países que ellos ayudan a financiar que son los que soportan el riesgo real de esas inversiones.

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Trump retira a EEUU del acuerdo climático de París

Qué
El presidente Trump anunció el 01/06/2017 que EEUU se retiraría del acuerdo climático de París por considerar que dicho acuerdo es “draconiano” e injusto para las empresas y los trabajadores estadounidenses.
Por qué
No hay consenso sobre cuánto le costaría el acuerdo climático a la economía estadounidense pero las cifras mencionadas por Trump son: cerca de 3 billones de dólares en reducción de PIB,  6,5 millones de puestos de trabajo industriales, mientras que los hogares reducirían sus ingresos en 7.000 dólares. Grupos opuestos a esta decisión mencionan que estas cifras serían mucho menores.
Desde el punto de vista de Trump, el acuerdo de París representa un ataque a la soberanía de EEUU y una amenaza a la capacidad de su administración para reformar las leyes ambientales del país de forma que beneficien a los americanos.
Técnicamente no es un tratado vinculante; según el acuerdo los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero son establecidos por cada país de forma independiente. La decisión de Trump en todo caso afectará al gobierno federal; varias administraciones locales y gobernadores estatales han anunciado ya que en sus respectivos niveles cumplirán con los objetivos del acuerdo aunque el gobierno nacional no lo haga.
Líderes del mundo de los negocios como Elon Musk de Tesla, Jeffrey R. Immelt de General Electric and Lloyd C. Blankfein de Goldman Sachs anunciaron que la decisión dañaría en última instancia a la economía norteamericana cediendo puestos de trabajo futuros de los sectores de las energías limpias y tecnología a competidores más allá de las fronteras de EEUU.
Según consultoras independientes, hoy en los EE UU hay muchos más puestos de trabajo en la industria de la energía solar que en el carbón y su ritmo de crecimiento es 17 veces superior al de la economía en su conjunto en 2016.

En el fondo
Con esta decisión, es probable que se retrase el logro de las metas climáticas a nivel mundial establecidas en el acuerdo de París pero poco probable que dejen de alcanzarse. El gobierno de Trump cede el liderazgo político y de proyectos en materia climática a otros países y se libera del compromiso de aportar más fondos directos al acuerdo, que podrían ser usados en otros proyectos de interés más cortoplacista.
En caso de que EEUU quiera seguir avanzando en este sentido, el mayor compromiso recaerá sobre la industria que deberá liderar sus propios proyectos sin depender del gobierno federal.
En el corto plazo, el valor de empresas en sectores de energías limpias y alternativas podría verse afectado negativamente.